El departamento de Tarija enfrenta un incremento significativo en los casos de enfermedades transmitidas por mosquitos, específicamente dengue y chikungunya, situación que ha llevado a las autoridades sanitarias a replantear sus estrategias de control vectorial. Con un total acumulado de 359 contagios de chikungunya y seis confirmados de dengue, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) ha decidido priorizar la eliminación de criaderos sobre la fumigación tradicional, buscando así una respuesta más efectiva para frenar la propagación del vector.
Este aumento en los casos se refleja claramente en el reporte epidemiológico correspondiente a la semana 9, donde se evidenció un nuevo caso de dengue en la ciudad de Yacuiba, así como 98 nuevos contagios de chikungunya distribuidos en varios municipios del departamento. La mayoría de estos casos se concentran en Yacuiba, con 81 nuevos contagios, seguido por Cercado con 11, Caraparí con cuatro, Bermejo y Villa Montes con uno cada uno. Este panorama muestra una expansión geográfica del virus que empieza a involucrar a localidades que hasta ahora tenían una incidencia menor, lo cual exige medidas urgentes y coordinadas para contener la propagación.
Ante esta situación, el Sedes en conjunto con el Gobierno Autónomo Municipal de Tarija ha diseñado una campaña masiva de limpieza para los días jueves 12 y viernes 13 de marzo. Esta iniciativa busca eliminar todos los recipientes y objetos que puedan acumular agua estancada, considerados focos potenciales para la reproducción del mosquito transmisor tanto del dengue como de la chikungunya. La campaña incluye el despliegue estratégico de camiones recolectores y volquetas para recolectar gomas en desuso, envases y otros materiales descartados que se convierten en criaderos.
La estrategia responde a un análisis epidemiológico que reconoce las limitaciones de la fumigación como método único. La jefa de la Unidad de Epidemiología del Sedes explicó que si bien la fumigación puede eliminar a los mosquitos adultos presentes en el ambiente durante su aplicación, no afecta las larvas ni evita que sigan apareciendo nuevos insectos debido a la presencia constante de criaderos con agua acumulada. Por ello, enfatizan que solo con una limpieza profunda y sostenida en el tiempo se podrá reducir efectivamente la población del vector.
En este contexto, las autoridades municipales también han hecho un llamado directo a la ciudadanía para involucrarse activamente en esta campaña preventiva. El director de la Unidad de Gestión de Riesgos del municipio señaló que se dispondrán recursos significativos para cubrir los trece distritos urbanos, incluyendo diez volquetas adicionales que acompañarán a los camiones recolectores durante todo el recorrido. Esta logística busca asegurar una cobertura amplia y efectiva para retirar todos los materiales susceptibles a convertirse en sitios reproductivos del mosquito.
Además, se subraya la importancia del compromiso individual y comunitario para mantener libres de criaderos los espacios habitados. Se insta a los residentes a revisar sus viviendas, patios y áreas comunes para eliminar cualquier objeto o recipiente donde pueda acumularse agua estancada. La colaboración ciudadana es fundamental para complementar las acciones institucionales y garantizar un impacto duradero en el control del vector transmisor.
En suma, las autoridades sanitarias están implementando un enfoque integral que combina acciones municipales coordinadas con una fuerte participación comunitaria para enfrentar el aumento preocupante de enfermedades transmitidas por mosquitos en Tarija. La experiencia demuestra que solo mediante esfuerzos conjuntos es posible reducir significativamente el riesgo sanitario asociado al dengue y chikungunya, protegiendo así la salud pública y mejorando las condiciones ambientales del departamento


