El estadio Ramón Aguilera Costas, conocido popularmente como Tahuichi, se convirtió en el centro de atención durante el reciente enfrentamiento internacional entre Blooming y San Antonio, correspondiente a la fase inicial de la Copa Sudamericana 2026. La razón no fue el juego en sí, sino un problema evidente en la iluminación del campo que generó una sombra visible desde un costado hasta el otro, afectando la visibilidad y provocando críticas tanto en las gradas como en la transmisión televisiva del encuentro.
Este incidente puso en evidencia un deficiente sistema de iluminación que afectó el desarrollo del partido y la experiencia de los aficionados. La sombra irregular no solo complicó la percepción visual de los jugadores y árbitros durante el juego, sino que también generó cuestionamientos sobre el cumplimiento de los estándares mínimos para albergar encuentros internacionales en escenarios deportivos.
En respuesta a estas críticas, la Gobernación de Santa Cruz aclaró que la responsabilidad sobre el sistema de iluminación no recae directamente en su gestión. Según explicaron las autoridades departamentales, aunque las nuevas luminarias forman parte de un proyecto reciente para modernizar el estadio Tahuichi, estas aún no fueron formalmente entregadas al Gobierno Autónomo Departamental. Por lo tanto, su administración y mantenimiento continúan fuera del ámbito gubernamental local.
La Gobernación enfatizó que la adquisición del nuevo sistema lumínico fue realizada por la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), organismo encargado también de contratar a las empresas responsables por la instalación y calibración técnica de las luces. Este punto es clave para entender por qué las deficiencias detectadas en el partido no son atribuidas directamente al ente regional, sino a una situación interinstitucional donde CONMEBOL mantiene control sobre ciertos aspectos técnicos del estadio.
Cabe recordar que esta actualización en el sistema de iluminación forma parte de una remodelación más amplia del estadio Ramón Aguilera Costas, emprendida con miras a albergar la final de la Copa Sudamericana 2025. Sin embargo, ese evento nunca llegó a disputarse en este escenario cruceño debido al incumplimiento del cronograma establecido para las obras. La instalación definitiva de las nuevas luminarias se concluyó apenas semanas antes del mencionado partido entre Blooming y San Antonio, lo que llevó a realizar pruebas prácticas durante este compromiso internacional.
La situación pone en relieve los retos que enfrentan los organizadores y responsables técnicos cuando se realizan trabajos urgentes o a último momento para cumplir con exigencias internacionales. La falta de una entrega formal y un período adecuado para pruebas previas parece haber contribuido a que problemas técnicos como sombras irregulares afectaran un evento deportivo importante.
Para la afición local y los seguidores internacionales, estas circunstancias generan preocupación sobre el nivel organizativo y técnico con que se manejan estos espacios deportivos. La visibilidad adecuada es fundamental tanto para los jugadores como para quienes disfrutan del espectáculo desde las tribunas o frente a sus pantallas.
En conclusión, aunque corresponde señalar a CONMEBOL como responsable directo por el sistema defectuoso durante este encuentro, también es evidente que existen desafíos administrativos y logísticos derivados del proceso incompleto de entrega y puesta en marcha del nuevo sistema lumínico. Esta problemática resalta la importancia de contar con una coordinación clara entre organismos deportivos internacionales y autoridades locales para garantizar condiciones óptimas en escenarios deportivos clave para eventos internacionales


