El sector lechero en Cochabamba se encuentra en un momento crítico que ha llevado a sus representantes a convocar una movilización masiva este viernes, con el objetivo de exigir ajustes urgentes en la regulación del precio de la leche. Esta problemática, lejos de ser reciente, es un problema estructural que arrastra varias gestiones gubernamentales y que pone en riesgo la continuidad y sostenibilidad de la actividad lechera en la región y a nivel nacional.
Mario Mercado, dirigente del sector lechero en Cochabamba, ha señalado que la crisis no es un fenómeno nuevo ni aislado, sino que se ha prolongado debido a la falta de soluciones efectivas por parte de los gobiernos anteriores y el actual. A pesar del evidente incremento sostenido en los costos de producción, el precio regulado de la leche no ha experimentado una adecuación acorde a estas variaciones. Esta situación genera una presión económica considerable para los productores, quienes enfrentan dificultades para mantener sus operaciones bajo las condiciones actuales.
La movilización comenzará en un punto estratégico de la ciudad, partiendo desde la intersección de las avenidas Blanco Galindo y Melchor Pérez de Holguín, para avanzar hacia la plaza principal donde se realizará un pronunciamiento público. La elección del lugar y la convocatoria buscan visibilizar ante las autoridades y la sociedad civil el impacto que tiene esta crisis sobre el sector lechero y, por extensión, sobre toda la cadena productiva vinculada.
Actualmente, existe una resolución estatal que establece bandas tarifarias para el precio de la leche cruda según las regiones: Bs 4,45 por litro en zonas tropicales como el oriente del país; Bs 4,50 en los valles; y Bs 4,55 en el altiplano. Sin embargo, estas cifras distan mucho de reflejar los costos reales que enfrentan los productores. Según estimaciones del sector, los costos asociados a la producción rondan los Bs 7 por litro, cifra que evidencia una brecha significativa entre el precio regulado y el costo efectivo.
Además del desajuste tarifario, Mercado ha destacado otros factores que agravan aún más esta crisis. Entre ellos está el contrabando de productos lácteos y las prácticas comerciales de algunos intermediarios o comercializadores finales que se benefician dentro del actual esquema regulatorio sin ofrecer apoyo o estabilidad al productor. Estas prácticas afectan directamente a los pequeños y medianos productores quienes ven disminuir sus ingresos mientras enfrentan mayores gastos operativos.
El pedido central que impulsa esta movilización no solo es una demanda por un aumento inmediato del precio hacia niveles acordes con los costos productivos sino también un llamado a modificar o eliminar las normativas vigentes que regulan la comercialización mediante bandas tarifarias rígidas. En mesas de diálogo previas con autoridades estatales se planteó la necesidad de emitir una nueva resolución que extinga estas regulaciones para permitir un mercado más libre acorde con lo establecido en las políticas nacionales.
Cabe destacar que desde el Gobierno se promueve una política nacional orientada a posicionar a Bolivia en mercados internacionales mediante principios como libre oferta y demanda sin regulaciones estrictas ni bandas tarifarias limitantes. Sin embargo, mientras esta política se mantiene como línea estratégica general, el sector lechero sigue sujeto a controles regulatorios específicos sin recibir apoyos o subsidios complementarios para enfrentar sus dificultades.
En definitiva, esta movilización refleja una situación compleja cuya solución requiere atención urgente por parte del Estado para evitar el colapso progresivo del sector lechero boliviano. La crisis afecta no solo a los productores directos sino también a miles de familias vinculadas al rubro agropecuario y pone en riesgo un componente esencial dentro de la alimentación local y nacional. La respuesta estatal frente a estas demandas será crucial para definir el futuro inmediato de esta actividad productiva vital para Cochabamba y otras regiones del país


