El Servicio Nacional de Hidrología y Meteorología (Senamhi) ha emitido una alerta naranja que afecta a cuatro departamentos del país debido a la previsión de lluvias acompañadas de tormentas eléctricas. Esta advertencia, contenida en el comunicado Nº 04/2026, señala que durante los próximos días se esperan precipitaciones moderadas a temporalmente fuertes, con eventos eléctricos aislados que podrían impactar diversas provincias dentro de Cochabamba, La Paz, Santa Cruz y Beni.
La alerta está vigente desde el lunes 23 hasta el miércoles 25 de febrero, un período en el que las condiciones climáticas adversas podrían alterar las actividades cotidianas y representar un riesgo significativo para la población. En Cochabamba, las provincias bajo esta advertencia son José Carrasco, Chapare, Ayopaya y Tiraque. En La Paz, la alerta alcanza a Sud Yungas y Caranavi. Santa Cruz presenta una afectación más amplia con Ichilo, Sara, Obispo Santistevan, Norte de Warnes, Sur de Guarayos y Suroeste de Ñuflo de Chávez incluidos en la zona de riesgo. Por último, en el departamento del Beni se prevén condiciones adversas en General José Ballivián Segurola, Moxos y Marbán.
La declaración de alerta naranja por parte del Senamhi implica que se ha identificado una amenaza relevante debido a fenómenos meteorológicos poco habituales para la época o región que involucran cierta peligrosidad para las actividades humanas cotidianas. Este nivel de alerta es un llamado a la precaución para que las autoridades locales y la ciudadanía tomen medidas preventivas adecuadas y estén preparados ante posibles contingencias derivadas del mal tiempo.
El pronóstico de lluvias con tormentas eléctricas no solo afecta la seguridad vial y las labores agrícolas sino también puede influir en infraestructuras vulnerables y servicios públicos. Por ello, es fundamental que se mantenga una vigilancia constante sobre los reportes meteorológicos oficiales durante este período crítico. Asimismo, las comunidades ubicadas en zonas propensas a inundaciones o deslizamientos deben estar alertas ante cualquier cambio abrupto en las condiciones climáticas.
Esta situación subraya la importancia del monitoreo hidrometeorológico continuo para anticipar eventos extremos que puedan poner en riesgo vidas humanas y bienes materiales. La emisión temprana de alertas permite organizar respuestas rápidas por parte de organismos encargados de emergencias y facilita que la población tome acciones preventivas oportunas.
En resumen, el aviso emitido por Senamhi constituye un instrumento esencial para minimizar los impactos negativos derivados del clima adverso previsto entre el 23 y el 25 de febrero en varias provincias distribuidas en cuatro departamentos nacionales. La colaboración entre autoridades locales, entidades técnicas y ciudadanos es clave para enfrentar adecuadamente esta amenaza meteorológica y preservar la seguridad colectiva durante este episodio climatológico


