El equipo principal de Guabirá ha mantenido un ritmo intenso de trabajo durante el periodo de Carnaval, sin permitir que las festividades interrumpan su preparación. Este esfuerzo constante refleja la ambición del club por afrontar con garantías los próximos compromisos oficiales, especialmente el duelo que sostendrá contra FC Universitario en el marco del Torneo Repechaje de Verano. Sin embargo, el plantel no pierde de vista otro desafío importante: el enfrentamiento contra Independiente de Sucre, correspondiente a la Copa Sudamericana, lo que añade una complejidad adicional a su agenda deportiva.
La confianza del equipo cruceño se ha visto fortalecida tras una destacada presentación en un amistoso reciente frente a Oriente Petrolero en el estadio Gilberto Parada. El triunfo conseguido en ese encuentro no solo elevó la moral del plantel, sino que también evidenció la efectividad del planteamiento táctico implementado por el director técnico Joaquín Monasterio. La apuesta por un esquema 1-4-3-3, caracterizado por una vocación ofensiva poco común en la liga local, permitió a Guabirá dominar en todas las áreas del campo. La estrategia incluyó una presión alta sostenida y un juego dinámico que logró explotar las debilidades defensivas del rival, destacando además la capacidad para concretar las oportunidades generadas.
La formación utilizada en ese partido amistoso mostró una estructura equilibrada con Manuel Ferrel custodiando la portería; una defensa integrada por Andrés Moreno, Milciades Portillo, Joaquín Barros y Enrique Flores; un mediocampo con Thiago Ribeiro, Ricky Áñez y Rafinha; y un tridente atacante compuesto por Gustavo Peredo, Miltón Maciel y Pedro Cabral. Esta alineación reflejó tanto solidez como creatividad ofensiva, elementos clave para el estilo propuesto por Monasterio.
De cara al próximo compromiso oficial contra FC Universitario, existe la posibilidad de que se introduzcan modificaciones en la plantilla titular. En particular, se baraja la inclusión del guardameta Gastón “Chila” Gómez si el cuerpo técnico considera que su participación puede aportar ventajas estratégicas al equipo. Esta flexibilidad en la conformación del once inicial muestra la intención de optimizar recursos humanos para afrontar con éxito los encuentros venideros.
En cuanto a la planificación logística y estratégica del club, el directorio de Guabirá ha tomado decisiones orientadas a maximizar la eficiencia y concentración del plantel en esta etapa crucial de la temporada. Tras el compromiso frente a Universitario en Cochabamba, se ha resuelto que el equipo permanezca concentrado en esa ciudad para preparar con especial atención el siguiente partido internacional ante Independiente Petrolero en Sucre. Esta medida tiene como objetivo principal reducir los tiempos de traslado y minimizar factores externos que puedan afectar el rendimiento deportivo. Además, facilita una preparación más focalizada y un descanso adecuado entre compromisos consecutivos que revisten gran importancia para las aspiraciones tanto nacionales como continentales del conjunto montereño.
En definitiva, Guabirá afronta una etapa decisiva con una planificación integral que combina aspectos tácticos, físicos y logísticos. La continuidad en los entrenamientos durante fechas festivas y la toma de decisiones estratégicas evidencian un compromiso claro con los objetivos trazados para este semestre. La atención puesta tanto en el torneo local como en la Copa Sudamericana refleja la ambición del club por consolidarse como protagonista destacado dentro del fútbol boliviano e internacional. Para sus seguidores y para el entorno futbolístico regional, estas acciones anticipan semanas intensas donde cada detalle puede influir significativamente en los resultados finales


