La empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha salido al paso de las recientes inquietudes surgidas en el departamento del Beni respecto a la calidad del combustible distribuido en la región. Nelson Mendoza, gerente de Comercialización de la petrolera, enfatizó que el producto suministrado cumple estrictamente con las especificaciones técnicas y normativas vigentes, garantizando así su sostenibilidad y confiabilidad. En este sentido, aclaró que la variación en el color del combustible no es indicativo de una deficiencia en la calidad, dado que los productos provienen de diferentes puntos de importación pero cuentan con certificaciones oficiales que avalan su origen y cumplimiento.
Tras los reportes sobre presuntos daños a motorizados en Beni, YPFB informó que en la ciudad de Trinidad el abastecimiento se mantiene con normalidad y que existen reservas suficientes para cubrir la demanda por cuatro días consecutivos, lo que apunta a una gestión responsable para asegurar el suministro continuo a los usuarios locales. En respuesta directa a las preocupaciones manifestadas por los consumidores y sectores productivos, la petrolera programó un despacho especial de 140.000 litros de Gasolina Especial+ para las estaciones de servicio en Trinidad. Esta medida busca no solo garantizar el abasto sino también restaurar la confianza en la calidad del combustible ofrecido.
La empresa destacó además que antes de realizar cualquier despacho se efectúa un riguroso control de calidad sobre cada litro suministrado. En particular, se subrayó que la adición del etanol al combustible no representa un riesgo para los motores; por el contrario, esta práctica contribuye a mejorar el octanaje y optimizar las características finales del producto. Esta explicación responde a las inquietudes surgidas debido a supuestos daños mecánicos atribuidos al combustible distribuido.
Por su parte, el gobernador del Beni, Alejandro Unzueta, ha solicitado al Gobierno central una revisión exhaustiva y respuestas técnicas claras respecto a esta problemática. El mandatario regional dejó en claro que su reclamo no tiene motivaciones políticas sino que está fundamentado en una preocupación legítima por el impacto negativo que una gasolina presuntamente defectuosa podría tener sobre el aparato productivo local. Enfatizó su compromiso como autoridad departamental para exigir explicaciones técnicas detalladas, correcciones necesarias y compensaciones para los propietarios cuyos vehículos hayan sufrido daños atribuibles a esta situación.
Además, el gobernador convocó a mantener una actitud pacífica y organizada entre los ciudadanos benianos para demandar soluciones concretas ante las autoridades competentes. Insistió en la importancia de contar con la presencia de delegados ministeriales durante estas gestiones y destacó la necesidad imperiosa de atender este reclamo regional mediante informes técnicos transparentes y medidas efectivas.
En consonancia con estas acciones, YPFB anunció la próxima habilitación de un sistema vía WhatsApp destinado a registrar formalmente los casos de propietarios afectados por lo que se ha denominado “gasolina desestabilizada”. Este canal estará operativo desde el 24 de febrero de 2026 y permitirá canalizar denuncias o reportes con mayor eficacia, facilitando así un seguimiento más organizado y oportuno por parte de las autoridades competentes.
La situación refleja una tensión latente entre los sectores productivos benianos y las autoridades encargadas del suministro energético, subrayando la relevancia vital del combustible como insumo estratégico para diversas actividades económicas locales. La respuesta coordinada entre YPFB, autoridades gubernamentales y actores regionales será determinante para restablecer la confianza ciudadana y garantizar que las condiciones técnicas del producto cumplan con los estándares necesarios para salvaguardar tanto los intereses económicos como la seguridad vehicular en el departamento del Beni


