La selección boliviana Sub-17 protagonizó una actuación contundente al imponerse con un marcador de 5-0 frente a Paraguay en la segunda jornada del Torneo de Jóvenes Promesas que se está desarrollando en Córdoba, Argentina. Este resultado no solo refleja la superioridad técnica y táctica del equipo dirigido por Gabriel Ramírez, sino que también representa un motivo de orgullo para el fútbol nacional al mostrar una versión dominante y efectiva desde los primeros minutos del partido.
Desde el inicio del encuentro, Bolivia impuso un ritmo intenso y una presión constante sobre la selección paraguaya, conocida como la Albirroja. Esta actitud permitió a los jóvenes bolivianos controlar el balón, encontrar espacios en la defensa rival y construir jugadas con claridad para abrir el marcador y establecer una ventaja cómoda que les permitió manejar el resto del compromiso con autoridad. La estrategia planteada por el cuerpo técnico se tradujo en una ejecución impecable sobre el terreno de juego, evidenciando un trabajo colectivo bien coordinado.
Uno de los protagonistas destacados fue Nabil Nacif, quien se erigió como la figura central del partido. Su desempeño ofensivo fue clave para encaminar la victoria, ya que abrió el marcador y posteriormente volvió a anotar para consolidar su doblete personal. La contribución goleadora de Nacif refleja no solo su capacidad individual sino también su integración dentro del esquema colectivo, lo cual fortalece las aspiraciones del equipo en este certamen.
Además de Nacif, otros jugadores aportaron al resultado con anotaciones decisivas. Alejandro Ortiz, Vasco Quimey y Bruno Núñez sumaron sus goles para completar la goleada y evidenciar que Bolivia cuenta con múltiples opciones ofensivas capaces de generar peligro constante ante las defensas rivales. Este reparto en la producción goleadora es indicativo de un plantel equilibrado y diverso en recursos técnicos.
Esta contundente victoria llega en un momento crucial para Bolivia tras haber iniciado el torneo con una derrota ajustada frente a Uruguay por 1-2. El triunfo ante Paraguay permite al equipo recuperarse anímicamente y sumar confianza antes de enfrentar a uno de los rivales más fuertes del campeonato: Ecuador. El encuentro contra este último seleccionado está programado para desarrollarse próximamente, representando un nuevo desafío donde se pondrán a prueba las capacidades y el crecimiento mostrado hasta ahora por La Verde juvenil.
Cabe destacar que esta generación juvenil boliviana ha venido dejando buenas impresiones luego de su participación reciente en un torneo mundialista celebrado en Catar. La continuidad en competencias internacionales refuerza su experiencia y desarrollo futbolístico, lo cual es alentador para la afición nacional. Además, varios jugadores han comenzado a consolidarse como figuras emergentes que podrían integrar no solo los futuros proyectos juveniles sino también aspirar a formar parte del plantel absoluto de Bolivia en los próximos años.
En definitiva, esta goleada frente a Paraguay no solo representa un resultado favorable dentro del Torneo de Jóvenes Promesas sino también una señal clara del potencial que tiene esta generación boliviana Sub-17. Su desempeño competitivo, combinado con el trabajo estratégico del cuerpo técnico, plantea expectativas positivas tanto para este campeonato como para el futuro del fútbol nacional a nivel juvenil y profesional. La afición puede mantener viva la ilusión de ver crecer a estos talentos como embajadores deportivos que logren consolidar a Bolivia en escenarios internacionales cada vez más exigentes


