En el centro penitenciario conocido como Morros Blancos, ubicado en la ciudad de Tarija, se ha iniciado una exhaustiva investigación tras la denuncia de un presunto caso de violación que habría sufrido un privado de libertad. Según las primeras informaciones oficiales, el hecho ocurrió dentro del recinto carcelario y estaría relacionado con una agresión sexual perpetrada con un objeto contundente, específicamente un palo, por parte de otros internos.
La directora de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), coronel Marcela Vargas, confirmó que las pesquisas se llevan adelante de oficio, es decir, por iniciativa propia de las autoridades policiales tras recibir el reporte inicial. Este suceso habría tenido lugar el domingo 8 de febrero y ha generado una alerta sobre las condiciones de seguridad y protección dentro del penal.
El caso reviste particular gravedad debido a que involucra una violación cometida en contexto carcelario, donde las víctimas tienen una vulnerabilidad incrementada por su situación de privación de libertad. La coronel Vargas explicó que la agresión sexual se concretó mediante la utilización del objeto contundente para vejar a la víctima, lo que ha provocado daños físicos y psicológicos que actualmente mantienen al afectado bajo observación médica.
Aunque no se han revelado detalles específicos sobre la cantidad exacta de agresores implicados en este delito, las autoridades han asegurado que el proceso investigativo está en curso y que se busca esclarecer plenamente las circunstancias del hecho. La atención sobre este caso pone en relieve los desafíos en materia de seguridad interna y protección a los derechos humanos dentro del sistema penitenciario local.
Este incidente no solo representa un grave atentado contra la integridad personal del privado de libertad afectado, sino que también abre un espacio para reflexionar sobre las medidas que deben implementarse para prevenir situaciones similares en centros carcelarios. La investigación policial es clave para determinar responsabilidades y garantizar justicia en un ambiente donde la convivencia entre internos puede derivar en conflictos violentos y vulneraciones graves.
La intervención oportuna y profesionalizada por parte de las autoridades especializadas subraya la importancia de contar con mecanismos efectivos para atender denuncias relacionadas con violencia sexual dentro del sistema penitenciario. Asimismo, pone en evidencia la necesidad urgente de fortalecer protocolos internos y supervisión constante para proteger a quienes cumplen condena o están detenidos preventivamente, evitando así que se conviertan en víctimas recurrentes de abusos


