Mauricio Soria, director técnico de Blooming, enfrenta en la actualidad una situación muy favorable en cuanto a la conformación de su equipo, especialmente en la zona del mediocampo. Este sector del campo se ha convertido en un auténtico “lindo dolor de cabeza” para el estratega, debido a la notable competencia interna que ha surgido gracias a un plantel más amplio y equilibrado que en temporadas anteriores. Esta circunstancia representa un avance significativo para el club, que ha logrado fortalecer no solo el mediocampo, sino también otras líneas del equipo, aunque es en esta área donde el salto de calidad resulta más evidente.
El mediocampo se ha consolidado como el eje fundamental sobre el que Blooming busca construir su juego. En 2025, los futbolistas que habitualmente han sido titulares y que continúan en el plantel son Moisés Villarroel, reconocido capitán y referente dentro del equipo; Richard Spenhay y Matías Abisab, quienes tienen roles definidos en la marca, el orden táctico y la salida limpia desde la defensa; además de Guilmar Centella, que aporta un perfil más creativo y ofensivo. Esta base sólida brinda al entrenador una columna vertebral confiable sobre la cual sumar nuevas piezas.
Para esta temporada, la dirigencia de Blooming decidió reforzar con nombres de peso esta zona clave del campo. Se incorporaron los jugadores nacionales Juan Mercado y Danny Bejarano, ambos reconocidos por su despliegue físico, capacidad para recuperar balones y experiencia acumulada. Estos futbolistas son considerados ideales para aportar equilibrio y solidez en las tareas de contención, aspectos fundamentales para mantener el control del partido desde el medio sector.
Asimismo, se sumaron al plantel los colombianos Auli Oliveros y Roberto Hinojoza, quienes ofrecen características más ofensivas. Estos nuevos integrantes están enfocados en la generación de juego y elaboración ofensiva desde tres cuartos de cancha hacia adelante. Su llegada busca suplir las bajas que dejaron Martín Alaniz y Guido Vadalá, jugadores cuya salida dejó vacantes importantes en términos creativos dentro del mediocampo.
Con este amplio abanico de opciones a disposición, Mauricio Soria cuenta con múltiples combinaciones tácticas posibles para armar su mediocampo. Puede optar por un esquema más combativo y defensivo o por otro con mayor vocación ofensiva, dependiendo del rival al que se enfrente o las circunstancias específicas de cada partido. Esta flexibilidad estratégica es una ventaja competitiva significativa que puede marcar diferencias a lo largo del torneo.
El próximo desafío para el técnico celeste será este domingo cuando Blooming juegue ante Oriente Petrolero desde las 15:00 horas en la revancha del clásico cruceño correspondiente al torneo amistoso de verano. Este encuentro no solo tiene una carga emotiva importante por tratarse de un clásico regional sino que también servirá como banco de pruebas para Soria. En este partido podrá empezar a definir quiénes se perfilan como titulares indiscutibles para la temporada oficial.
Además, cabe destacar que no existen limitaciones respecto al número de extranjeros ni restricciones para los futbolistas Sub-20 y Sub-23 durante este torneo amistoso. Esto amplía aún más las posibilidades tácticas y estratégicas del entrenador al momento de probar diferentes combinaciones y evaluar rendimientos individuales dentro del equipo.
En definitiva, Blooming presenta un panorama alentador con un plantel más largo y equilibrado que ofrece variadas alternativas en una zona fundamental como es el mediocampo. La competencia interna intensa obligará a cada jugador a elevar su nivel para ganarse un lugar entre los once iniciales. Este contexto genera expectativas positivas tanto para el cuerpo técnico como para los aficionados que esperan ver a su equipo consolidado y competitivo durante toda la temporada


