La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció recientemente la implementación de una amnistía general que abarcará el período de violencia política desde 1999 hasta la actualidad. Esta medida se dio a conocer pocos días antes de que se cumpla un mes desde que asumió el cargo tras la captura de su predecesor en un operativo militar.
Durante la ceremonia de apertura del año judicial en la sede del Tribunal Supremo, un evento tradicionalmente encabezado por el presidente, Rodríguez detalló que la propuesta de ley será sometida a discusión en la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo. Sin embargo, aclaró que la amnistía no aplicará para personas procesadas o condenadas por delitos como homicidio, tráfico de drogas, corrupción y graves violaciones a los derechos humanos.
En paralelo, la mandataria comunicó la decisión de clausurar la cárcel conocida como El Helicoide, sede del servicio de inteligencia en Caracas, un lugar señalado por organizaciones de derechos humanos y la oposición como un centro de tortura. El plan es transformar esta instalación en un espacio dedicado a actividades sociales, deportivas, culturales y comerciales, destinado tanto al personal policial como a las comunidades vecinas.
Según datos de organizaciones especializadas, Venezuela cuenta con más de 700 presos políticos, muchos de los cuales están recluidos en El Helicoide. Desde principios de enero, aproximadamente 300 de estos detenidos han sido liberados en un proceso que avanza de manera gradual.
Finalmente, Rodríguez hizo un llamado a establecer un nuevo sistema de justicia en el país, en un contexto donde el actual ha sido ampliamente cuestionado por su corrupción y falta de independencia, aspectos señalados por grupos opositores y organismos internacionales


