El Barcelona logró revertir el marcador en la segunda mitad tras un inicio adverso frente al Copenhague, asegurando así su clasificación en la fase de grupos de la Champions League con un resultado final de 4-1. Bajo la dirección de Hansi Flick, el equipo mostró una notable mejoría tras un primer tiempo complicado.
El encuentro, celebrado en el renovado Camp Nou, comenzó con un golpe inesperado para los locales. Con una alineación poco habitual que incluía a Dani Olmo en el doble pivote junto a Eric García y a Fermín López en la posición de mediapunta, el conjunto azulgrana sufrió un gol tempranero a los cuatro minutos. En una jugada aprovechada por el Copenhague, Elyounoussi asistió a Dadason, quien superó a Joan García para adelantar a los visitantes.
Durante la primera mitad, el Barcelona tuvo dificultades para encontrar el ritmo y generar oportunidades claras, posiblemente afectado por los nervios y las condiciones climáticas adversas en el estadio. A pesar de contar con varias ocasiones entre el minuto 10 y el 15, incluyendo un mano a mano fallido de Lewandowski y un disparo al travesaño de Eric García, el equipo no logró igualar el marcador antes del descanso. Lamine Yamal fue el jugador más destacado en esta etapa, siendo el único capaz de desbordar con éxito.
En el descanso, Eric García abandonó el campo tras recibir un golpe en la cara, ingresando Marc Bernal en su lugar. Sin embargo, el cambio más determinante fue la consolidación de Dani Olmo como el eje creativo del equipo, lo que impulsó el rendimiento colectivo en la segunda parte.
El Barcelona salió con mayor intensidad tras el descanso y en el minuto 48 logró la igualada gracias a una combinación entre Olmo, Lamine Yamal y Lewandowski. A partir de ese momento, el dominio local fue claro. Lamine Yamal anotó el segundo gol con un disparo que desvió ligeramente un defensor, mientras que Raphinha amplió la ventaja desde el punto penal en el minuto 69 tras una falta sobre Lewandowski. Finalmente, Marcus Rashford cerró la goleada con un tiro libre preciso en el minuto 85.
El equipo azulgrana pudo aumentar aún más la diferencia, con un disparo de Cubarsí que se estrelló en el poste. Con este resultado, el Barcelona aseguró su posición como quinto en la fase de grupos, evitando así disputar la ronda de repesca.
El partido contó con la presencia de 44.609 espectadores en el Spotify Camp Nou y fue dirigido por el árbitro francés Benoît Bastien, quien amonestó a varios jugadores de ambos equipos. El Barcelona demostró resiliencia y capacidad de reacción para cumplir su objetivo en esta etapa del torneo continental


