La defensa del exministro de Gobierno Arturo Murillo desmintió categóricamente las afirmaciones que lo presentan como una figura influyente dentro del penal de San Pedro, donde también se encuentra recluido el expresidente Luis Arce. Ambos cumplen detención preventiva por casos relacionados con denuncias de corrupción, aunque se encuentran en áreas separadas del centro penitenciario.
El abogado defensor, Waldo Machicao Castillo, señaló que es falso que Murillo sea conocido por algún alias o que ejerza algún tipo de poder dentro del penal. Además, destacó que la integridad física del exministro está en riesgo, debido a que durante su gestión contribuyó a la detención de varios internos que actualmente están recluidos en San Pedro.
Machicao reveló que poco después de su ingreso a prisión, Murillo fue víctima de una agresión física por parte de al menos diez internos mientras realizaba un trámite en el patio de una sección del penal. La rápida intervención policial evitó que la situación se agravara, aunque en el forcejeo Murillo perdió sus lentes.
Estas declaraciones se producen en respuesta a un reportaje que exploró los primeros días del expresidente Arce en prisión, basado en testimonios de internos, abogados y autoridades penitenciarias.
Asimismo, el defensor negó las versiones que indican que Murillo dispone de recursos económicos o que maneja dinero dentro de la cárcel. Afirmó que el exministro no cuenta con ingresos propios ni respaldo económico para cubrir siquiera gastos básicos, como la reproducción de documentos legales necesarios para sus procesos judiciales.
Machicao recordó que Murillo fue expulsado de Estados Unidos tras cumplir una condena por lavado de dinero relacionada con la compra con sobreprecio de gases lacrimógenos durante su gestión. Actualmente, enfrenta al menos cuatro procesos en el país, entre ellos la adquisición irregular de material antidisturbios, la presunta internación ilegal de agentes químicos y la contratación irregular de servicios de alimentación. En uno de estos casos, la Fiscalía confiscó 820.000 dólares de una empresa privada, mientras que la justicia estadounidense estableció un daño de seis millones de dólares relacionado con contratos sobrevalorados.
El abogado indicó que, debido a su edad y condición de detenido preventivo, Murillo no puede realizar actividades económicas y subsiste con el apoyo limitado de sus familiares. También descartó conflictos con otros internos, incluidos exfuncionarios detenidos en el mismo penal.
En cuanto a las condiciones de reclusión, se informó que Murillo ocupa una celda de menos de tres metros cuadrados, ubicada en una zona de tránsito entre varias secciones del penal. Según la defensa, el espacio es húmedo, con servicios higiénicos insuficientes y no adecuados para una persona de su edad, calificando las condiciones como “infrahumanas”. Cabe señalar que la celda fue previamente ocupada por un exdirector de la Fuerza Antidrogas extraditado y condenado en Estados Unidos por conspiración relacionada con tráfico de drogas y armas


