El Barcelona logró una importante victoria en Praga al imponerse 4-2 al Slavia, a pesar de las difíciles condiciones climáticas con una temperatura de -7 grados. Este triunfo le otorga tres puntos clave que fortalecen sus opciones de avanzar al ‘Top 8’ de la Champions League. Sin embargo, una primera mitad marcada por una defensa vulnerable y cierta imprecisión en el ataque limitó la posibilidad de mejorar su diferencia de goles, un factor que podría ser decisivo en la última jornada. Además, el equipo sufrió la baja de Pedri debido a una lesión muscular, consecuencia del esfuerzo en un encuentro complicado.
Con las ausencias de Lamine Yamal, sancionado, y Ferran Torres, lesionado, el técnico Hansi Flick optó por incluir a Roony Bardghji en la delantera junto a Lewandowski y Raphinha, con Fermín en la mediapunta. En el banquillo quedaron Rashford y Dani Olmo, mientras que en defensa sorprendió la suplencia de Pau Cubarsí, quien fue reemplazado por Gerard Martín para acompañar a Eric Garcia.
El partido comenzó con el Barcelona mostrando determinación pero sin eficacia en el remate. Lewandowski y Fermín tuvieron oportunidades claras que no lograron concretar. Por su parte, el Slavia, impulsado por su afición, no tardó en generar peligro y abrió el marcador tras un error en la defensa azulgrana que permitió a Kusej anotar de cabeza a los diez minutos.
Este gol afectó al Barcelona, que mostró desconcierto durante más de veinte minutos hasta que Eric Garcia intentó un disparo lejano que despertó al equipo. Poco después, Fermín igualó el marcador con un remate ajustado que entró tras tocar al portero rival. Antes del descanso, Raphinha presionó para recuperar el balón, que terminó en un pase de Pedri a Fermín, quien anotó el 2-1 con un disparo potente. Sin embargo, la fragilidad defensiva volvió a mostrarse cuando Chaloupek cabeceó un córner y Lewandowski, intentando despejar, marcó en propia puerta, dejando el empate 2-2 al descanso.
En la segunda mitad, el Barcelona salió con mayor intensidad y tuvo varias ocasiones claras, aunque sin éxito inicial. Pedri, afectado por el frío, sufrió una lesión muscular en el minuto 60, lo que obligó a su sustitución por Dani Olmo, mientras que Rashford ingresó por Bardghji. La entrada de Olmo fue decisiva, ya que en su primera intervención anotó un potente disparo al ángulo tras una gran parada del portero Stanek. Posteriormente, Lewandowski, asistido por Rashford, marcó el cuarto gol, asegurando la ventaja del equipo.
A pesar de necesitar un margen mayor de goles, el Barcelona valoró positivamente la victoria y el +5 en la diferencia de goles, que deberá ampliar en la próxima jornada frente al Copenhague en el Camp Nou para asegurar su clasificación entre los ocho mejores equipos de la competición


